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📘 Guía

Por qué tu crochet queda torcido, se achica o se ensancha

Si tu bufanda sale en trapecio o en rombo, no es la tensión: estás ganando o perdiendo un punto por vuelta en el borde.

Actualizada en agosto de 2026

Empiezas una bufanda de 30 puntos, tejes cuarenta vueltas y al extenderla no es un rectángulo. Se estrecha hacia arriba, se abre en abanico o se ha ido de lado como un rombo. Los tres síntomas salen del mismo sitio: el borde de la vuelta, donde el último punto es más difícil de ver de lo que parece.

Qué te está pasando, según la forma
La pieza sale…Está pasandoPor vuelta
Más estrecha arriba (trapecio)Pierdes puntos−1 o −2
Más ancha arriba (abanico)Ganas puntos+1 o +2
Inclinada de lado (rombo)Pierdes en un borde y ganas en el otro−1 y +1
Ondulada pero del mismo anchoNo es este problemaVer la guía de ondulaciones

El diagnóstico dura dos vueltas

  1. Cuenta los puntos de la vuelta actualAnota el número. No lo estimes: cuéntalos uno a uno.
  2. Teje una vuelta entera y vuelve a contarSi el número cambió, ya sabes en qué dirección y cuánto.
  3. Marca el primer y el último puntoPon un marcador en ambos. En la vuelta siguiente sabrás con certeza dónde empieza y dónde termina, que es justo la información que se pierde.

La cadena de subida: el origen de casi todo

Al final de cada vuelta se hacen unas cadenas para subir a la altura del punto siguiente. Según el punto, esas cadenas cuentan como el primer punto de la vuelta o no cuentan. Y ahí está la trampa: la regla no es la misma para todos los puntos, y muchos patrones la dan por sabida.

Convención habitual de la cadena de subida
PuntoCadenas¿Cuenta como punto?
Punto bajo (medio punto en Argentina)1No, casi nunca
Medio punto alto (media vareta)2Depende del patrón: lo tiene que decir
Punto alto (vareta)3Sí, normalmente
Punto alto doble (vareta doble)4Sí, normalmente

De aquí salen los dos errores clásicos, y son simétricos:

  • Pierdes un punto por vuelta si la cadena cuenta como punto y al llegar al final no tejes en la cadena de subida de la vuelta anterior. Ese último punto existe, pero no parece un punto: parece el borde.
  • Ganas un punto por vuelta si la cadena cuenta como punto y además tejes en el primer punto real de la vuelta anterior. Estás poniendo dos puntos donde va uno.

Dónde se esconde el último punto

En punto alto, el último punto de la vuelta va en la cadena de subida de la vuelta anterior, concretamente en la cadena de más arriba de las tres. Se ve estrecho y apretado, no se parece a los demás, y por eso se salta.

Un truco fiable: al terminar cada vuelta, extiende el borde con los dedos y cuenta las dos últimas "v" de arriba. Si solo ves una, te falta tejer en la cadena.

En punto bajo, la cadena de subida no cuenta, así que el primer punto va en el primer punto real y el último en el último punto real. Si aquí pierdes puntos, es que estás saltando el primero por confundirlo con la cadena.

Cuando la pieza se va de lado

Un rombo es la combinación de los dos errores a la vez: pierdes sistemáticamente en un borde y ganas en el otro. El ancho total se mantiene —por eso pasa desapercibido si solo cuentas puntos— pero la pieza se desplaza en diagonal.

Contar el total no lo detecta. Lo que lo detecta es marcar el primer y el último punto de la vuelta y comprobar que los marcadores siguen alineados en vertical unas vueltas después.

El caso aparte: la espiral continua

Cuando tejes en redondo sin cerrar cada vuelta —la espiral continua del amigurumi— el inicio de cada vuelta queda un punto por delante del anterior. Eso dibuja una línea diagonal que sube por la pieza. No es un error: es cómo funciona la espiral.

  • Si te molesta, teje en vueltas cerradas: punto raso al final y cadena de subida al principio. Tendrás una costura vertical en vez de una diagonal.
  • En amigurumi la espiral es preferible, porque la costura vertical se nota más que la diagonal.
  • Si la pieza además se inclina de verdad, revisa si estás aumentando siempre en el mismo punto de cada vuelta: eso sí crea esquinas y sesgo real.

Tres costumbres que lo previenen

  1. Cuenta al final de cada vuelta durante las primeras diez. Si el número aguanta diez vueltas, aguantará cuarenta.
  2. Marca el primer punto de la vuelta con un marcador y muévelo cada vez. Es medio segundo y elimina la duda de dónde empieza.
  3. Anota en el patrón, la primera vez, si la cadena cuenta como punto. Cuando retomes el proyecto en dos semanas no te vas a acordar.
Llevar la cuenta de las vueltas🔢 Contador

Preguntas frecuentes

Cuento bien los puntos y aun así se estrecha, ¿qué pasa?

Si el número de puntos es constante y el ancho cambia, es tensión: estás tejiendo más apretado a medida que avanzas, algo que pasa cuando el proyecto se acumula sobre las manos o cuando tejes cansada. Mide el ancho con una cinta cada diez vueltas en vez de fiarte solo del recuento.

¿Es mejor que la cadena de subida cuente como punto o que no cuente?

Que no cuente da un borde más parejo, porque una cadena nunca se ve igual que un punto alto. Muchas tejedoras hacen la cadena de subida, no la cuentan, y tejen el primer punto en el primer punto real. Solo hay que ser consistente y ajustar el recuento del patrón en consecuencia.

¿Puedo arreglar una bufanda que ya salió en trapecio?

Se puede compensar hacia el otro lado —aumentar donde antes perdías— pero se nota. Si la pieza es corta, destejer sale mejor. Si es larga y la diferencia es pequeña, un borde en punto bajo alrededor de todo el perímetro empareja bastante el contorno.

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